Para realizar una adecuada y pertinente intervención psicológica en una situación de crisis, es imprescindible tener en cuenta el significado de una crisis para la persona o comunidad.

La palabra “crisis” significa “separar” o “decidir”, es algo que se rompe, se quiebra y es indispensable atravesar. La crisis produce un verdadero cambio, da lugar a una modificación importante en el transcurso de la vida del individuo. Toda crisis es una oportunidad de cambio. Enfrentar esta situación puede significar que la persona salga fortalecida, aprendiendo y madurando con esa experiencia vivida en constante cambio. Cada etapa de la vida supone aprendizajes y conlleva dificultades.

Sin embargo, avanzar y crecer no siempre es fácil. Cada cambio que vivimos supone una adaptación y nos obliga a ser más flexibles.

Aquí, la figura como psicóloga, es de llevar a cabo por parte del profesional
un cambio en el paciente para ayudarle a resolver su problema.